El plástico que no vemos
¿Y si una parte del plástico que tiramos todos los días terminará de regreso en nuestro cuerpo? Parece una historia de ciencia ficción, pero los científicos han encontrado microplásticos en distintos ambientes, alimentos y bebidas.
El plástico no desaparece simplemente cuando deja de ser visible, con el tiempo, cuando los plásticos se degradan en el ambiente pueden fragmentarse en partículas cada vez más pequeñas, los microplásticos son diminutos trozos de plástico y estos pueden llegar a ríos u océanos y terminan entrando en la cadena alimentaria, donde son ingeridas por peces y otros organismos. Estas micropartículas se han encontrado en alimentos como pescado, mariscos, sal y agua potable.
Y aquí aparece una de las grandes preguntas: ¿pueden estos pequeños fragmentos llegar hasta nosotros?
Los microplásticos ya no son un problema lejano: están presentes en el agua, los alimentos, el suelo e incluso en el aire que respiramos. Aunque todavía se investigan todos sus efectos sobre la salud y los ecosistemas, su acumulación representa una amenaza que no podemos ignorar.
Reducir el uso de plásticos desechables, reutilizar, reciclar y exigir alternativas más sostenibles son acciones que pueden marcar la diferencia. El plástico que desechamos hoy puede permanecer en nuestro planeta durante décadas o incluso siglos; la pregunta es qué mundo queremos dejar atrás.
Referencias
World Health Organization. (2022). Dietary and inhalation exposure to nano- and microplastic particles and potential implications for human health.
Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2022). Microplastics in food commodities: A food safety review on human exposure through dietary sources
